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O R G O N izando |
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Incluso en películas fuertes con alto impacto mucha gente la va a ver, pues nos ayuda a sentirnos vivos, un sacudón a una realidad de un mismo tono afectivo(la desidia, la apatía, el desgano por lo diario sin componentes afectivos que nos unan). Y por supuesto, no tan cruda, siempre con algún componente más suave para matizar la situación.
En el artículo planteo la predominancia de lo visual en nuestra época, pues la realidad “entra por los ojos”, mientras uno puede pensar...¿qué pasa con los otros sentidos?. El cine permite abrirnos a realidades nunca pensadas, pues no existe el miedo al castigo o punición. Nos da una luz verde a las emociones que la realidad no permite, sin algún grado de culpa o castigo. Me hace recordar a la tragedia griega, siempre deja una enseñanza junto a una abreacción, o sea, deja una enseñanza abrochada con una emoción.
Pero el cine es un analizador, nos muestra algo que naturalmente no
podíamos ver. Necesitamos de la ficción para dar cabida a
nuestras emociones, pues se nos coloca en una realidad sin placer. Permitiéndonos
ver una realidad dura que pocos o ninguno puede llegar a ver por su propia
voluntad.
Uno entonces se puede preguntar que es lo que tiene la película en la cual abrimos litaralmente nuestro corazón, y en la realidad nos encerramos en nuestras formas caracteriales. Para mi forma de ver, lo que habilita esa apertura del cine, ese ablandamiento transitorio de nuestra coraza caracterial y muscular, es la capacidad de como sí de la pantalla. Gracias al conocer que esa realidad transitoria que se nos presenta es un juego de “parece como...” pero no es la realidad. Juega además el endulzamiento de las películas con un final feliz. Lo cual de antemano sabemos que la secuencia en una película es tensión-carga-relajación. Todos sabemos que eso que percibimos no es la realidad cotidiana, a pesar que se inspira en ella, pues si no nadie lo vería. ¿Por qué los adultos no son tan asiduos a ver películas de Walt Disney como los niños?. Pues no son extractos concretos de la realidad, por lo general ese tipo de películas son magnificaciones de una situación con algún arraigo en la realidad, pero lo que prima es la imaginación al poder, o mejor dicho la fantasía, que no es ni más ni menos que las ganas de…. a la quinta potencia. A los que no estamos tan acostumbrados los adultos. Para nosotros existe referencias concretas de la realidad. Los temas que se tratan, los paisajes, son extractos pequeños de la realidad, los cuales nos dan la pauta de realidad.
Lo que nos habilita a la apertura caracterial y por consiguiente a ablandar la coraza muscular, para la transferencia energética, es el conocer que nadie nos lastimará, dañará, o se aprovechará de la situación. Lo cual es el efecto de estar como si…, pero sin el daño correspondiente. Puede suceder además que repercuta en nuestro psiquismo de alguna forma. Por lo general nos toca, pero más si lo que se presenta es un volver a vivir situaciones o temas que nos han marcado en nuestra psique. Por lo cual la energía aprisionada se libera, en esta situación, por dos elementos. Por un lado por el ablandamiento de la coraza muscular, el cual permite la abreacción, y por el otro un elemento cuantitativo de reviviscencias de experiencias poco gratas para uno, lo cual trae a primer plano, la emoción de la experiencia, pudiendo salir además el recuerdo de la experiencia.
Sin duda que aquí, el cómo se toque el tema depende del guionista y el director. Se pueden tratar temas muy duros, pero con el condimento del humor, transformándose en una válvula de escape para situaciones muy difíciles. Otros directores muestran ampliamente situaciones no tan fuertes, pero el efecto que quieren producir es el choque emocional. Si nos ponemos a comparar, se busca el mismo efecto que en la comedia griega, en la cual se trataba un tema determinado en cada obra, buscando la catarsis del espectador, para abrochar en el psiquismo la moraleja de la obra. Los griegos tenían sus armas de persuasión muy bien pensadas. Lograban en sus dramas, abrochar la moraleja que traía la comedia con el efecto catártico correspondiente, persuadiendo al inconsciente. Hoy se busca lo mismo, pero de una forma más diluida. Esto se ve perfectamente en las telenovelas, donde se busca la catarsis, pero sin enseñanza alguna.
Ahora, si uno busca en la pantalla lo que no puede conseguir en la realidad, nos está marcando un nivel de realidad sin placer. Este nivel de sufrimiento es el de no poder vibrar con la realidad, por lo cual la ficción suple la carencia. La enseñanza que queda es, si no te lo podes conseguir en la realidad, búscalo en otro lado, por ej. video, drogas, etc. Produciendo el desplazamiento de la capacidad de vibrar naturalmente con la vida y la realidad, a buscar formas compensatorias de la vibración energética. Elemento secundario de satisfacción pulsional. Esto se ve además del cine, en el auge que han tenido aquí las líneas 0900. Donde la propaganda es que vas a encontrar el amor de tu vida en estas líneas, y si no lo encontras matas la soledad, que no es ni más ni menos, la sensación de falta que se siente en la incapacidad de interactuar energéticamente las pulsiónes amorosas provenientes del corazón, con otras personas. Por lo cual estas formas pueden actuarse en situaciones más saludables, pero no por eso secundarias, como en los trabajos voluntarios. Nueva forma de encontrarnos con el otro, el poder vibrar energéticamente con el otro, con el desvalido, el carente social o económico. Si uno percibe más de fondo se dará cuenta que los elementos caracteriales traban la natural forma de interactuar.
Ante esto lo que queda es plantear nuestra discrepancia para con esta
realidad sin placer y búsqueda de formas alternativas a las comerciales
de solucionar este desplazamiento energético de un lugar a otro.
Tratando de restablecer los vínculos naturales de encuentro-amor
con el prójimo, saliendo de la comercialización de las relaciones
adultas, por medio de liberar al sujeto de sus corazas caracteriales que
lo aprisionan y maniatan.
Web page http://www.orgonizando.psc.br/artigos/cine.htm